Un afterwork ¡por favor!

El afterwork ha pasado de ser una simple quedada de cañas a formar parte de la actividad laboral semanal. ¡Ojo! Mucha diversión pero como siempre, sin perder el foco de nuestro objetivo. ¡Vamos a por ello!

No nos vamos a engañar, a nadie le amarga un dulce, ni le sientan mal unas cañas. Los afterwork están cada vez más de moda en primer lugar porque sirven para desconectar después de una eterna jornada de trabajo. Como comentábamos al principio, tienen muchos objetivos y si se aprovechan bien, además de pasar un buen rato con los compañeros, podemos descubrir facetas tanto laborales como profesionales que desconocíamos.

Beneficios del afterwork

  1. Fomentan las relaciones personales entre los compañeros.
  2. Conoces personalmente a cada uno y puedes entender el por qué de su trabajo.
  3. Permite soltarse a los más tímidos.
  4. Un buen ambiente de trabajo genera confianza. Esto da lugar a la motivación. La motivación supone buenos resultados. ¿A qué no te hacen falta más explicaciones?
  5. Y por qué no, muchas veces entre cañas, es como surgen las mejores ideas.

La experiencia nos dice que normalizar esta manera de ocio tampoco es conveniente. Lo que queremos conseguir con esta actividad es salir de la rutina para conocer el otro “yo” de la empresa. La clave es fijar un día a la semana o cada 15 días para hacer este tipo de encuentros.

¿Cómo son los afterwork de OLE?

Al final entre semana la vida familiar y otros quehaceres complican juntarnos, pero la gran mayoría de los viernes a las 15 horas se traducen en afterwork. Damos una visión de la semana, preparamos la siguiente y nos contamos nuestros planes de fines de semana, ¡qué son muy variados y divertidos!

Y es en estos encuentros donde descubrimos que en OLE no falta ni talento ni creatividad.